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Noticias / Re:Fundacion Artemisan
« Último mensaje por adol en Septiembre 23, 2026, 05:44:40 p. m. »La ciencia demuestra que la recuperación de la tórtola pasa por la gestión del hábitat y no puede reducirse a limitar la caza
Un estudio liderado por Fundación Artemisan y publicado en Diversity demuestra que los cotos que realizan siembras para fauna presentan hasta un 76 % más de abundancia de tórtola europea
Madrid, 23 septiembre.- La ciencia ha demostrado que la recuperación de la tórtola europea (Streptopelia turtur) depende de múltiples factores y está favorecida por la combinación de una gestión del hábitat y caza sostenible en los cotos; en otras palabras, la estrategia de recuperación no puede reducirse a limitar la caza, sino que debe incluir la gestión activa del territorio para garantizar la existencia de agua, alimento y refugio.
Así lo pone de manifiesto un estudio científico liderado por Fundación Artemisan, publicado en la revista internacional Diversity, que ha analizado durante cinco años la evolución de las poblaciones de tórtola europea y su relación con distintas medidas de gestión del hábitat desarrolladas en cotos de caza.
La investigación, realizada entre 2021 y 2025 —periodo que coincide con la moratoria a escala europea de la caza de la especie—, ha contado con la participación de las universidades de León, Extremadura y Salamanca; y de la Federación Extremeña de Caza.
Los investigadores analizaron 185 censos realizados en 47 cotos del sur y este de España, principalmente en Extremadura, en los que se registraron 8.215 tórtolas mediante transectos y puntos de escucha. Además, en cada coto se evaluó la existencia de cuatro tipos de medidas de gestión: medidas agrícolas, forestales, aporte de agua y comida.
El 98 % de los cotos proporcionaba agua, el 87 % comida, el 23 % aplicaba medidas agrícolas (siembras para la caza) y el 21 % realizaba medidas forestales (principalmente desbroces y clareos). La abundancia relativa de tórtola aumentó durante el periodo estudiado en todos los cotos. Así, en comparación con 2021, fue 1,57 veces superior en 2024 y 1,68 veces superior en 2025.
Los cotos que siembran para la fauna tienen más tórtolas
Más allá de constatar este incremento, el estudio ha permitido identificar qué actuaciones pueden estar detrás de una mejor respuesta de las poblaciones. Así, las medidas agrícolas, principalmente siembras destinadas a la fauna, mostraron la asociación positiva más clara: los cotos que las aplicaron presentaron una abundancia de tórtola 1,76 veces mayor que aquellos sin estas actuaciones.
Estas actuaciones consistían principalmente en siembras de combinaciones de cereales y leguminosas, sin utilización de herbicidas ni pesticidas y manteniéndose sin cosechar ni pastorear hasta septiembre. Además, el efecto positivo de estas actuaciones se hizo especialmente evidente después de tres años, poniendo de manifiesto que la conservación para la tórtola y otras especies no puede plantearse únicamente con medidas puntuales o a corto plazo.
En los cotos que realizaban estas actuaciones, la superficie media destinada a las siembras fue de 2,84 hectáreas por cada 100 hectáreas de terreno, aunque el estudio señala que todavía no es posible establecer una superficie mínima de actuación que pueda aplicarse de manera general.
La conservación no puede consistir únicamente en prohibir
El director de Investigación de Fundación Artemisan, Carlos Sánchez, ha señalado que estos resultados ponen sobre la mesa una cuestión de gran importancia en las políticas de conservación, “si se quiere recuperar especies, hay que recuperar también los hábitats que necesitan”.
Así, recuerda que la tórtola se ha enfrentado en las últimas décadas a importantes transformaciones del medio rural y agrícola, con una reducción de recursos alimenticios y una pérdida de heterogeneidad del paisaje. Ante esta realidad, “la reducción de la presión cinegética no da respuesta a todos los factores que condicionan la evolución de sus poblaciones, y la filosofía de la caza adaptativa reconoce la necesidad de mejorar el hábitat y con ello las condiciones para la que la tórtola se reproduzca y sobreviva”, ha añadido.
Los cotos de caza, aliados de la conservación
De hecho, el trabajo pone también de manifiesto el importante papel que desempeñan los terrenos cinegéticos en la conservación de la biodiversidad, ya que la gran mayoría de los cotos realiza medidas de gestión que favorecen a las especies como la tórtola, principalmente aporte de agua y alimento.
En este sentido, el estudio reafirma la oportunidad para avanzar hacia un nuevo modelo de conservación de la especie: vincular las posibilidades futuras de aprovechamiento cinegético a la realización efectiva de mejoras de hábitat, lo que permitiría convertir la caza en un incentivo para la conservación.
Finalmente, entre las próximas líneas de investigación se plantea el estudio de tórtolas marcadas con dispositivos GPS, lo que permitirá conocer sus movimientos y determinar qué recursos del paisaje son realmente determinantes para la especie.
Este artículo está enmarcado en el Plan Integral de Recuperación de la Tórtola Europea (PIRTE), un estudio pionero realizado en Extremadura que ha contado con el apoyo de la Junta de Extremadura y la Federación Extremeña de Caza; y en el proyecto Cotos Demostrativos, con la colaboración del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y voluntarios del Observatorio Cinegético.
Enlace a la publicación científica: https://www.mdpi.com/1424-2818/18/9/553
Un estudio liderado por Fundación Artemisan y publicado en Diversity demuestra que los cotos que realizan siembras para fauna presentan hasta un 76 % más de abundancia de tórtola europea
Madrid, 23 septiembre.- La ciencia ha demostrado que la recuperación de la tórtola europea (Streptopelia turtur) depende de múltiples factores y está favorecida por la combinación de una gestión del hábitat y caza sostenible en los cotos; en otras palabras, la estrategia de recuperación no puede reducirse a limitar la caza, sino que debe incluir la gestión activa del territorio para garantizar la existencia de agua, alimento y refugio.
Así lo pone de manifiesto un estudio científico liderado por Fundación Artemisan, publicado en la revista internacional Diversity, que ha analizado durante cinco años la evolución de las poblaciones de tórtola europea y su relación con distintas medidas de gestión del hábitat desarrolladas en cotos de caza.
La investigación, realizada entre 2021 y 2025 —periodo que coincide con la moratoria a escala europea de la caza de la especie—, ha contado con la participación de las universidades de León, Extremadura y Salamanca; y de la Federación Extremeña de Caza.
Los investigadores analizaron 185 censos realizados en 47 cotos del sur y este de España, principalmente en Extremadura, en los que se registraron 8.215 tórtolas mediante transectos y puntos de escucha. Además, en cada coto se evaluó la existencia de cuatro tipos de medidas de gestión: medidas agrícolas, forestales, aporte de agua y comida.
El 98 % de los cotos proporcionaba agua, el 87 % comida, el 23 % aplicaba medidas agrícolas (siembras para la caza) y el 21 % realizaba medidas forestales (principalmente desbroces y clareos). La abundancia relativa de tórtola aumentó durante el periodo estudiado en todos los cotos. Así, en comparación con 2021, fue 1,57 veces superior en 2024 y 1,68 veces superior en 2025.
Los cotos que siembran para la fauna tienen más tórtolas
Más allá de constatar este incremento, el estudio ha permitido identificar qué actuaciones pueden estar detrás de una mejor respuesta de las poblaciones. Así, las medidas agrícolas, principalmente siembras destinadas a la fauna, mostraron la asociación positiva más clara: los cotos que las aplicaron presentaron una abundancia de tórtola 1,76 veces mayor que aquellos sin estas actuaciones.
Estas actuaciones consistían principalmente en siembras de combinaciones de cereales y leguminosas, sin utilización de herbicidas ni pesticidas y manteniéndose sin cosechar ni pastorear hasta septiembre. Además, el efecto positivo de estas actuaciones se hizo especialmente evidente después de tres años, poniendo de manifiesto que la conservación para la tórtola y otras especies no puede plantearse únicamente con medidas puntuales o a corto plazo.
En los cotos que realizaban estas actuaciones, la superficie media destinada a las siembras fue de 2,84 hectáreas por cada 100 hectáreas de terreno, aunque el estudio señala que todavía no es posible establecer una superficie mínima de actuación que pueda aplicarse de manera general.
La conservación no puede consistir únicamente en prohibir
El director de Investigación de Fundación Artemisan, Carlos Sánchez, ha señalado que estos resultados ponen sobre la mesa una cuestión de gran importancia en las políticas de conservación, “si se quiere recuperar especies, hay que recuperar también los hábitats que necesitan”.
Así, recuerda que la tórtola se ha enfrentado en las últimas décadas a importantes transformaciones del medio rural y agrícola, con una reducción de recursos alimenticios y una pérdida de heterogeneidad del paisaje. Ante esta realidad, “la reducción de la presión cinegética no da respuesta a todos los factores que condicionan la evolución de sus poblaciones, y la filosofía de la caza adaptativa reconoce la necesidad de mejorar el hábitat y con ello las condiciones para la que la tórtola se reproduzca y sobreviva”, ha añadido.
Los cotos de caza, aliados de la conservación
De hecho, el trabajo pone también de manifiesto el importante papel que desempeñan los terrenos cinegéticos en la conservación de la biodiversidad, ya que la gran mayoría de los cotos realiza medidas de gestión que favorecen a las especies como la tórtola, principalmente aporte de agua y alimento.
En este sentido, el estudio reafirma la oportunidad para avanzar hacia un nuevo modelo de conservación de la especie: vincular las posibilidades futuras de aprovechamiento cinegético a la realización efectiva de mejoras de hábitat, lo que permitiría convertir la caza en un incentivo para la conservación.
Finalmente, entre las próximas líneas de investigación se plantea el estudio de tórtolas marcadas con dispositivos GPS, lo que permitirá conocer sus movimientos y determinar qué recursos del paisaje son realmente determinantes para la especie.
Este artículo está enmarcado en el Plan Integral de Recuperación de la Tórtola Europea (PIRTE), un estudio pionero realizado en Extremadura que ha contado con el apoyo de la Junta de Extremadura y la Federación Extremeña de Caza; y en el proyecto Cotos Demostrativos, con la colaboración del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y voluntarios del Observatorio Cinegético.
Enlace a la publicación científica: https://www.mdpi.com/1424-2818/18/9/553
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Reviews / Re:PUNTAS DE CAZA CON ARCO (BROADHEADS)
« Último mensaje por adol en Septiembre 23, 2026, 05:40:28 p. m. »MAGNUS BLACK HORNET, 125 gr
https://www.youtube.com/watch?v=TmOxuqO-Ou4
https://www.youtube.com/watch?v=TmOxuqO-Ou4
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Reviews / Re:PUNTAS DE CAZA CON ARCO (BROADHEADS)
« Último mensaje por adol en Septiembre 21, 2026, 06:42:46 p. m. »24
Compra Venta Optica Accesorios / Re:Monocular térmico Hikmicro Lynx Pro LE15 – Muy poco uso ¡Rebajado!
« Último mensaje por JGR en Septiembre 21, 2026, 05:18:33 p. m. »VENDIDO
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Noticias / Re:Fundacion Artemisan
« Último mensaje por adol en Septiembre 21, 2026, 09:54:40 a. m. »Un estudio analizará, por primera vez en España, la percepción social y los daños que provoca el furtivismo
El proyecto, desarrollado por Fundación Artemisan y SCI Iberian Chapter, pretende, mediante una investigación empírica y multidisciplinar, conocer un fenómeno insuficientemente investigado que necesita una respuesta más contundente.
Madrid, 16 de septiembre.- Fundación Artemisan y el Safari Club Internacional Iberian Chapter han puesto en marcha, por primera vez en España y coincidiendo con una de las épocas en las que más delitos por furtivismo se registran, un estudio que pretende analizar la dimensión real del furtivismo a través de una investigación empírica y multidisciplinar que estudie la percepción social de este tipo de delitos y cuantifique los daños que provoca.
El proyecto ‘Encuesta sobre la percepción social y el impacto del furtivismo sobre la conservación de la biodiversidad en España’ pretende cubrir el vacío de información y de datos sistemáticos existente sobre la incidencia del furtivismo, las motivaciones y sus consecuencias, y proponer un desarrollo normativo que ofrezca una respuesta contundente que permita diseñar políticas de prevención y control verdaderamente eficaces.
Cabe señalar que el furtivismo no es una forma de caza ni una práctica equiparable a la actividad cinegética legal. Es una vulneración de la normativa y de los derechos de los titulares de los terrenos, pero también una amenaza para la conservación, al provocar la extracción ilegal de ejemplares, alterar las poblaciones o afectar a individuos reproductores clave, además de su dimensión económica y social.
Para los impulsores del proyecto, es necesario dejar de tratar el furtivismo como un problema menor o exclusivamente cinegético, para abordarlo como una amenaza real para la fauna silvestre, la biodiversidad, la gestión sostenible de las poblaciones y la economía de los territorios rurales.
Además, en España el problema adquiere una dimensión económica y territorial especialmente relevante. El país cuenta con aproximadamente 31 millones de hectáreas de terrenos cinegéticos ordenados y alberga importantes poblaciones de especies cinegéticas de gran valor.
Según el estudio socioeconómico de Fundación Artemisan sobre la actividad cinegética en 2023, el sector genera un impacto económico anual superior a 10.190 millones de euros y más de 199.000 empleos directos e indirectos. Por ello, el furtivismo supone también un perjuicio directo para la economía rural, la gestión de los territorios cinegéticos y los derechos de sus titulares.
Poner cifras a un problema que no puede seguir oculto
Para poner cifras a un problema que no puede seguir oculto, el estudio contempla la realización de dos encuestas online, que han superado el análisis del Comité Ético de la Universidad de León, que colabora con el estudio: una dirigida a titulares y gestores de cotos de caza mayor, y otra a la población general, tanto vinculada al sector cinegético como ajena a él. Ambas encuestas se tratarán de forma anónima.
A través de estos dos enfoques, el estudio permitirá transformar la experiencia de quienes sufren el furtivismo en información útil para mejorar su prevención, vigilancia y persecución; al tiempo que aportará información sobre la percepción que la sociedad española tiene del furtivismo y los factores que pueden influir en su aceptación o rechazo.
La percepción social, una pieza clave para combatirlo
Entre otras cuestiones, se estudiará si esta práctica está socialmente aceptada en determinados territorios, cómo se percibe a las personas que “furtivean”, qué diferencias establece la ciudadanía entre un cazador legal y un furtivo y si existe una percepción de que determinadas formas de furtivismo pueden estar justificadas por motivos culturales o de necesidad.
Para los promotores del estudio, conocer estas percepciones es fundamental para combatir la tolerancia social hacia los delitos contra la fauna y mejorar las estrategias de prevención y denuncia. Así, la investigación pretende aportar información que permita diseñar campañas de sensibilización y medidas de disuasión más eficaces.
Una investigación para mejorar la respuesta de las administraciones
Asimismo, el estudio pretende generar propuestas concretas para mejorar su prevención y persecución a través de la realización de informes técnicos destinados a las administraciones competentes y mediante la elaboración de un documento de propuestas de reforma legislativa con recomendaciones sobre el régimen sancionador, los mecanismos de denuncia y los medios de vigilancia.
Fundación Artemisan y el Safari Club Internacional consideran que la lucha contra el furtivismo debe apoyarse en datos científicos, en una vigilancia eficaz y en una respuesta administrativa y judicial adecuada a la gravedad de los hechos, situándolo en el lugar que le corresponde como una auténtica y grave amenaza para la biodiversidad, para el medio rural y para el conjunto de la sociedad.
La encuesta destinada a la población general puede realizarse en:
https://forms.gle/mFWoCzFrHJD3xQkw7
El proyecto, desarrollado por Fundación Artemisan y SCI Iberian Chapter, pretende, mediante una investigación empírica y multidisciplinar, conocer un fenómeno insuficientemente investigado que necesita una respuesta más contundente.
Madrid, 16 de septiembre.- Fundación Artemisan y el Safari Club Internacional Iberian Chapter han puesto en marcha, por primera vez en España y coincidiendo con una de las épocas en las que más delitos por furtivismo se registran, un estudio que pretende analizar la dimensión real del furtivismo a través de una investigación empírica y multidisciplinar que estudie la percepción social de este tipo de delitos y cuantifique los daños que provoca.
El proyecto ‘Encuesta sobre la percepción social y el impacto del furtivismo sobre la conservación de la biodiversidad en España’ pretende cubrir el vacío de información y de datos sistemáticos existente sobre la incidencia del furtivismo, las motivaciones y sus consecuencias, y proponer un desarrollo normativo que ofrezca una respuesta contundente que permita diseñar políticas de prevención y control verdaderamente eficaces.
Cabe señalar que el furtivismo no es una forma de caza ni una práctica equiparable a la actividad cinegética legal. Es una vulneración de la normativa y de los derechos de los titulares de los terrenos, pero también una amenaza para la conservación, al provocar la extracción ilegal de ejemplares, alterar las poblaciones o afectar a individuos reproductores clave, además de su dimensión económica y social.
Para los impulsores del proyecto, es necesario dejar de tratar el furtivismo como un problema menor o exclusivamente cinegético, para abordarlo como una amenaza real para la fauna silvestre, la biodiversidad, la gestión sostenible de las poblaciones y la economía de los territorios rurales.
Además, en España el problema adquiere una dimensión económica y territorial especialmente relevante. El país cuenta con aproximadamente 31 millones de hectáreas de terrenos cinegéticos ordenados y alberga importantes poblaciones de especies cinegéticas de gran valor.
Según el estudio socioeconómico de Fundación Artemisan sobre la actividad cinegética en 2023, el sector genera un impacto económico anual superior a 10.190 millones de euros y más de 199.000 empleos directos e indirectos. Por ello, el furtivismo supone también un perjuicio directo para la economía rural, la gestión de los territorios cinegéticos y los derechos de sus titulares.
Poner cifras a un problema que no puede seguir oculto
Para poner cifras a un problema que no puede seguir oculto, el estudio contempla la realización de dos encuestas online, que han superado el análisis del Comité Ético de la Universidad de León, que colabora con el estudio: una dirigida a titulares y gestores de cotos de caza mayor, y otra a la población general, tanto vinculada al sector cinegético como ajena a él. Ambas encuestas se tratarán de forma anónima.
A través de estos dos enfoques, el estudio permitirá transformar la experiencia de quienes sufren el furtivismo en información útil para mejorar su prevención, vigilancia y persecución; al tiempo que aportará información sobre la percepción que la sociedad española tiene del furtivismo y los factores que pueden influir en su aceptación o rechazo.
La percepción social, una pieza clave para combatirlo
Entre otras cuestiones, se estudiará si esta práctica está socialmente aceptada en determinados territorios, cómo se percibe a las personas que “furtivean”, qué diferencias establece la ciudadanía entre un cazador legal y un furtivo y si existe una percepción de que determinadas formas de furtivismo pueden estar justificadas por motivos culturales o de necesidad.
Para los promotores del estudio, conocer estas percepciones es fundamental para combatir la tolerancia social hacia los delitos contra la fauna y mejorar las estrategias de prevención y denuncia. Así, la investigación pretende aportar información que permita diseñar campañas de sensibilización y medidas de disuasión más eficaces.
Una investigación para mejorar la respuesta de las administraciones
Asimismo, el estudio pretende generar propuestas concretas para mejorar su prevención y persecución a través de la realización de informes técnicos destinados a las administraciones competentes y mediante la elaboración de un documento de propuestas de reforma legislativa con recomendaciones sobre el régimen sancionador, los mecanismos de denuncia y los medios de vigilancia.
Fundación Artemisan y el Safari Club Internacional consideran que la lucha contra el furtivismo debe apoyarse en datos científicos, en una vigilancia eficaz y en una respuesta administrativa y judicial adecuada a la gravedad de los hechos, situándolo en el lugar que le corresponde como una auténtica y grave amenaza para la biodiversidad, para el medio rural y para el conjunto de la sociedad.
La encuesta destinada a la población general puede realizarse en:
https://forms.gle/mFWoCzFrHJD3xQkw7
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Reviews / Re:PUNTAS DE CAZA CON ARCO (BROADHEADS)
« Último mensaje por adol en Septiembre 19, 2026, 06:56:54 p. m. »27
General / Re:Se nos ha ido uno de los grandes.
« Último mensaje por Tamajon en Septiembre 19, 2026, 06:20:31 p. m. »Es una gran perdida en el mundo cinegetico y una referencia por su sabiduria y buen hacer.
DEP
DEP
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Me presento / Re:Presentación
« Último mensaje por Tamajon en Septiembre 19, 2026, 06:17:30 p. m. »el 270 W es todo un clásico y un calibre dificil de superar.
Enhorabuena!
Enhorabuena!
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Me presento / Re:Presentación
« Último mensaje por chatarra en Septiembre 18, 2026, 04:43:47 p. m. »Bienvenido, siéntate junto al fuego
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General / Re:Se nos ha ido uno de los grandes.
« Último mensaje por chatarra en Septiembre 18, 2026, 04:30:13 p. m. »Buenas, yo también tuve el placer de conocerle en Malpica que después derivó en alguna jornada de caza con él. Descansa en paz amigo

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