Esperas al Jabalí


El Nieto del Cazador

Autor Tema: El Nieto del Cazador  (Leído 1363 veces)

Desconectado Juan José

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El Nieto del Cazador
« en: Abril 20, 2020, 09:01:39 am »
Hola cazadores y cazadoras, para llevar mejor el confinamiento… envío estos textos de mi último libro publicado …Saludos y ánimo que pronto lo venceremos.
                                                                                         INTRODUCCIÓN

Me presento mi nombre Juan José …mi apodo Currito. Si, con este curioso apodo me nombraba y llamaba mi abuelo José… “El Cazador de las Noches”. Libro abierto del campo, pues sabía leerlo perfectamente y este campo le daba vida. Adoraba con pasión la madre naturaleza.
     Apasionado con el mundo de los jabalíes estudió en su trayectoria de cazador sus hábitat y conductas de estos inteligentes cerdos salvajes. Adquiriendo de ellos grandes conocimientos sobre su hábitat y sus comportamientos rutinarios tras los muchos años tras sus correrías en esas noches claras …Sin lunas, pues la luna no era mucho de su agrado. Los colores lechosos que proyecta la luna no es que le desencantara esta luz lunera, pero de pequeño siempre me decía. Currito con luna los aguardos mejor, maravillosos… ¿Pero muchísimos mejor sin luna? Esperando estos deseados jabalíes que le dedicó parte de su existencia. Estos conocimientos adquiridos de niño por mi abuelo José sobre las actuaciones de los jabalíes me los trasmitían en la temprana edad de cuatro años en forma de relatos de fantasías. “Como cuentos mientras me dormía”.
        Desde esta temprana edad atraído por estos relatos cuentos empezó poco a poco encenderse la llama que llevaba dentro de cazador. Supo muy bien educarme hacía el respeto que hay que tener sobre una parte muy importante de la caza.
Sobre todo, la madre naturaleza y hacia estos animales salvajes que habitan en ella. Muchas veces le oía decir estas palabras que se me memorizaron para siempre. “Currito todo animal por muy pequeño que sea se merece una muerte digna”. ¿No somos torturadores sino cazadores?
     Desde muy pequeño entusiasmados por estos relatos cuentos que me ilusionaban y atraían cada vez más mi curiosidad de mi abuelo José sobre los jabalíes …que yo atentamente lo escuchaba mientras cogía el sueño. A los ocho años después de mucho insistí rogándole me llevó a mi primera montería, ni que decir que no pegue ojo en muchos días recordando lo emocionante vivido de este maravilloso día. Recordaba una y otra vez aquellas ladras de los perros persiguiendo las reses, esos ladridos de los caninos que se hacían de oír a grandes distancias que estremecían a los monteros y acallaban otros sonidos del monte durante esos intensos e emocionantes minutos.
Los venados que corrían alocadamente a estos ladridos trochaban el monte en sus alocadas huidas y saltaban las rayas de los tiraderos fugazmente en dos saltos. Pero los jabalíes más fino y mucho más astuto sigilosamente se aproximaban a los tiraderos... los muy sabios se paraban antes de cruzar la línea de tiro y en un descuido lo aprovechaban bien y salían como balines. Claro muchos cazadores no esperaban el jabalí salir fugaz como un rayo y claro les sorprendían, ya precipitadamente la mayoría de los monteros o monteras lo fallaban.
Con diez años tras muchos días agobiándole cada vez que me visitaba y me veía casi todos los días conseguí mis deseados propósitos, que me llevara a una espera. Llego este ansiado y sobre todo deseado día que no olvidaré mientras viva. Esta espera la hizo mi abuelo José en una siembra de avena a finales del mes de junio en la cual esperaba un solitario jabalí que frecuentemente la visitaba.
Se hizo la noche, noche que estaba muy estrelladas y con más de media luna que no le gustaba nada esta luz de la luna a mi abuelo. Yo entretenido miraba las estrellas que brillaban mucho, pues la siembra iluminada con la más de media luna solo veía una mancha blanca que se perdía a lo lejos.
A los comienzos de la espera me dijo mi abuelo que el jabalí entraría de frente en unos portillos que tenía las alambradas de la cerca dirección la avena. Que se encontraba sobre unos ochenta metros de donde nos encontramos escondido y que se oiría el ruido del clic de los alambres a su paso. Yo, que a muy pesar de estar en fechas de verano empecé a tener frío y mi abuelo me acurrucó con una gruesa manta, pero miraba en vez en cuando para esta zona que se encontraba los portillos que estaba muy oscura y ya no se veía las alambradas que vi cuando llegamos al puesto.  Trascurrido poco más de una hora de espera escuché unos ruidos por la zona de las alambreras y se lo comuniqué a mi abuelo que rápidamente me hizo una señal para que me callara. Mi abuelo con movimiento de manos pausados cogió la escopeta y la dirigió a esta zona que se producían los leves ruidos. De pronto como por arte de magia vi unas sombras oscuras muy desiguales que se movían muy rápidas estas sombras negras dirección la avena y que fugazmente se introdujeron en ella. Yo, que estaba muy emocionado con lo visto, pues incluso se me quitó el frío que tenía de la emoción de ver los bultos negros de los jabalíes moverse. Pero no me explicaba como mi abuelo José que los apuntó con la escopeta no disparó los jabalíes que pasaron muy cerquita de donde no encontrábamos escondidos. No me atreví decirle nada porque me mandó a callar y observé que estaba muy inquieto. Entusiasmado escuchaba perfectamente a los jabalíes moverse por la avena ya madura en un corto tiempo.
Cuando deje de sentirlo moverse por la avena mi abuelo me dijo en voz muy baja que pronto vendría el jabalí que estábamos esperando, que estuviera atento mirando por esas zonas que acudió la piara de jabalíes. Yo, ya no le quitaba el ojo por donde vi los bultos negros que hacían estos jabalíes, pero trascurrido mucho tiempo cansado ya... dejé de mirar.  Me encontraba medio adormilado liado en la manta como un ovillo de lana, cuando mi abuelo me alertó de la aproximación del jabalí. Con la mano me indicó por donde venía el jabalí. Rápidamente gracia la claridad de la luna de esos momentos pude apreciar la silueta negra del jabalí que caminaba muy despacio muy pegado a las alambreras. Pero no venía por donde me dijo mi abuelo, sino por el lado contrario de las alambreras.  Mi abuelo lo seguía con la escopeta ya encarada esperando que se acercara más. De pronto se iluminó la zona donde se encontraba el jabalí con el gran foco de mi abuelo José. En esos maravillosos momentos observé el jabalí que miraba hacia la luz con unos impresionantes ojos grandes muy brillantes como dos grandes estrellas. En suspense como abobado me quedé mirando el jabalí iluminado que parecía un monstruo de lo grande que lo veía.
Cuando sentí de pronto el tremendo ruido producido por la escopeta, pues no lo esperaba y me asusté un poco. El jabalí al disparo se desplomó, pero se levantó rápidamente y corrió destartalado por el tiro hacia la avena ocultándose. Mi abuelo que lo veía un poquito excitado en esos momentos me dijo que no me moviera absolutamente para nada del puesto mientras rastreaba el disparo. Yo que estaba muy emocionado, pero al mismo tiempo muy nervioso miraba a mi abuelo guiado por la luz del foco dirección por donde se ocultó el jabalí. Al poco tiempo iluminó hacia mí y me llamó. “Currito acércate para ver el jabalí”. Corriendo fui que por poco de los mismos nervios de la emoción me tropiezo corriendo para verlo, a muy pesar que mi abuelo me iluminaba en el trayecto. Cuando vi el jabalí me quedé abobado …impresionado por su tamaño todo cubierto de cerdas largas negras como el carbón y gruesas. Corrió unos cuarenta metros y cayó muerto unos metros ya entrado en la avena. Mi abuelo le demostró el respeto hacia su muerte y cortó unas ramitas de la avena colocándoselas en los lomos. Después de unos largos minutos observándolo cogió mi abuelo su navaja... lo destripó, yo curiosamente no me perdía ni un solo detalle de lo que hacía con el jabalí. Una vez destripado lo colocó como si fuéramos hacernos una foto con él. Yo, curioso le pregunté y me contesto. “Currito se ponen de esta forma para que su carne no se cueza por el calor que manda la tierra en estas fechas calurosas de verano”. Durante el trayecto de regreso no paraba de preguntarle una y otra vez cosas sobre lo sucedido con la espera que habíamos hecho. Sobre todo, lo emocionante de esos momentos cuando vi el jabalí iluminado con los ojos que le brillaban como dos gotas del roció …iluminadas estas con la luna llena. Esta espera fue más que suficiente para avivar la llama de cazador que llevaba ardiendo dentro de mí. Disfruté de las emocionantes esperas de jabalíes con mi abuelo José durante unos años, pero por desgracia enfermó y se fue rápido al cielo. Yo, por aquellas fechas tenía doce años. La llama encendida con fuerza dentro de mí como cazador misteriosamente se fue apagando lentamente después del fallecimiento de mi abuelo José. Unos años más adelante viendo un álbum de fotografía y algunas de estas fotos guardaba los recuerdos de niño junto con mi abuelo José vestidos de cazadores. Contemplándolas con nostalgias entró dentro de mi apoderándose con una fuerza sobre natural los recuerdos de niño en compañía de mi abuelo José. Pasó rápido por mi memoria como una estrella fugaz los cuentos en forma de relatos narrado con tanto cariño por mi abuelo mientras me dormía.  A partir de este misterioso día se revivió la llama que llevo dentro como cazador. Empezó incitándome en mi interior una fuerza extraña que con muchas ganas me animaba para que otra vez se reactivara mi afición por los jabalíes, estos maravillosos recuerdos de mi abuelo José, juntos con los grandes conocimientos trasmitido de niño me incitó para escribir este libro en memoria hacía él y sus conocimientos sobre los jabalíes. En este libro querido lectores y lectoras las anécdotas y los relatos serán narrado por el espíritu de mi abuelo José …junto con el comedero y baña del regatón que creó él en vida... como seres racionales que quizás se tratasen, fuesen de un mundo irreal, pero dentro de la realidad.
Este espíritu de mi abuelo José a muy pesar de sus muchos intentos por intentar comunicarse conmigo le resultan más que imposible. Aunque muchas veces presionado por los nervios, estos le traicionan y no se puede callar. Los mismo que el comedero y baña del regatón, pero entre ellos tres si hay comunicación. Muchas ocasiones observando la aproximación que con un gran sigilo como una sombra emplea el jabalí hacia el comedero, enojado por mi torpes comportamiento me grita advirtiéndome del astuto jabalí como emplea sus artimañas acercándose al comedero. Pero por mucho que me grita el espíritu de mi abuelo José, por desgracia lamentablemente no lo puedo escuchar. Ni tampoco la baña del regatón ni el comedero de maíz que creó cuando joven y que este comedero adquirió una gran afición sobre los jabalíes a la raíz de los tiempos.
Mi abuelo me observará en los rastreos que llevaré a cabo detrás de las pistas de los jabalíes y la baña junto con el comedero desde su punto de mira comunicará con mi abuelo José en su ausencia cuando se va a rastrear las zonas alejadas …Estos rodeos que dan los viejos jabalíes ya entraditos en años antes de aproximarse al deseado maíz… o su solicitada vecina baña de aceite mezclada.
Juan José Lozano Merino

Conectado Fozzie

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Re:El Nieto del Cazador
« Respuesta #1 en: Abril 20, 2020, 01:02:47 pm »
Así, despacito, tarde a tarde y jornada a jornada es como se aprende a cazar de verdad...
... y quedan esos recuerdos imborrables de familia, que luego uno mismo transmite a sus hijos.

Muchas gracias por compartir el relato, a ver si se animan más amigos a hacerlo,
que en estos días  hay que cazar mucho de salón...

Desconectado Buhogris

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Re:El Nieto del Cazador
« Respuesta #2 en: Abril 21, 2020, 02:49:07 pm »
¡Que dificil es olvidar la primera espera!  :) Ni siquiera yendo como acompañante.
Gracias por compartir tu relato con nosotros  ;).
"No subestimes a tu presa y prepara su caza,como el mayor de los retos"

Desconectado CarreMacareno

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Re:El Nieto del Cazador
« Respuesta #3 en: Abril 21, 2020, 04:21:04 pm »
Así es como se hace afición, mamando leche de pequeño.
Bonito relato y bonita vida la del esperista que supongo que seguirás en honor a tu abuelo, un saludo y buena caza.  :)

Desconectado colmilloblanco

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Re:El Nieto del Cazador
« Respuesta #4 en: Abril 21, 2020, 06:06:49 pm »
Mejor maestro no pudiste tener, ahora toca seguir sus pasos con la cabeza muy alta. Enhorabuena Juan jose.

Un saludo. 
"Para tener enemigos no hace falta declarar una guerra; solo basta decir lo que se piensa".

Martin Luther King

Desconectado maicero

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Re:El Nieto del Cazador
« Respuesta #5 en: Abril 21, 2020, 08:14:11 pm »
Precioso relato lleno de recuerdos y devoción a quien te metio la "droga" de la caza y en especial de los aguardos muy dentro.
Privilegiado eres de haber tenido un maestro asi. Enhorabuena.
Miembro de AEXA

Desconectado Juan José

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Re:El Nieto del Cazador
« Respuesta #6 en: Abril 21, 2020, 09:03:59 pm »
                                  GRACIAS Y POR REGALARME UN RATITO DE VUESTRO TIEMPO POR LEER ESTE RELATO
                                                                                    MUCHAS GRACIAS

Estas emociones que siente el cazador con la llegada del jabalí con la tenue luz de la luna, "pero mejor sin luna"...  Estas emociones que a pesar que el corazón se te viene a la boca dejando cumplir el jabalí. Donde estamos esperando su llegada escondidos totalmente inmóviles. Esas maravillosas vivencias hay que sentirlas y vividlas ...después se grabarán en la memoria y se recordarán durante una vida. “Estas sensaciones solo las pueden sentir y disfrutar el buen cazador”.

Desconectado Rebeldecazador

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Re:El Nieto del Cazador
« Respuesta #7 en: Abril 22, 2020, 12:37:45 am »
Precioso relato gracias por compartirlo buen maestro tu abuelo y como para no arrancar la pasión menuda llama
Fallar una pieza de caza es insignificante, cazar sin pasión es inexcusable, José A. Rodriguez

https://youtu.be/WoaoMSF8_J4

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Re:El Nieto del Cazador
« Respuesta #8 en: Abril 22, 2020, 04:16:11 pm »
Gracias Juan José por compartir tu relato. Me has echo evocar aquellos primeros días de caza, también con mi abuelo. ¡Joder cómo lo echo de menos!....Lo dicho, Gracias y enhorabuena por hacernos pasar un ratito de espera en estos tiempos de encierro forzado.
Un Abrazo
Soy cazador como soy moreno, como la Sinta es bizca. Bueno o malo apechugo con ello. ¿Que otra cosa podría ser?
(El mundo de Juan Lobón)

 

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